Según un Informe de Amnistía internacional[1] se registraron en México más de 26,000 personas desaparecidas o no localizadas entre los años 2006 y 2012. La problemática de la desaparición y sus consecuencias son muchas veces negadas, escondidas o normalizadas y en muchas ocasiones no existen registros en bases de datos eficientes ni un apoyo real para los que buscan a sus seres queridos.

 

El colectivo Campo de Ruinas aborda la problemática de la desaparición así como el contexto de la violencia en México desde los testimonios directos de los familiares y amigos de los desaparecidos, llevando a cabo una investigación de los datos de los estudiantes, documentando las circunstancias de su desaparición y los efectos que tiene para sus seres cercanos. Las principales fuentes de investigación son notas periodísticas en diarios nacionales tanto en versiones impresas como digitales, blogs y páginas de Internet creadas por los familiares de los jóvenes desaparecidos, así como entrevistas con familiares y amigos de las víctimas.

 

¿Qué estamos haciendo los jóvenes para desaparecer? es un recorrido escénico donde se evocan diversos espacios y momentos que han quedado suspendidos a la espera de que alguien vuelva a habitarlos. Se recuperan las historias de los estudiantes desaparecidos, de los que hoy no están, para hacer su ausencia presente y visible.

 

Testimonios que cuentan algo que tiene lugar. 


Testimonios de testigos a quienes se les ha quitado la voz. 


Testimonios como actos de resistencia, contra la normalización de la violencia, de la cotidianidad de la desaparición.

 

 




[1] Informe de Misión a México del Grupo de Trabajo sobre las Desapariciones Forzadas o Involuntarias. Amnistía Internacional y ONU